Desde 1987

Empezamos
en un galpón

Cuarenta camisetas para un club que no tenía plata para uniformes. Treinta y nueve temporadas después, seguimos usando ese mismo molde.

1987Año de fundación, en calle Ayacucho, Rosario
340Piezas catalogadas en el archivo histórico
11kSocios activos en todo el país
100%De la producción tejida en Argentina

El origen

Le pagaron en asados

En el otoño del 87, Los Cardos —un club de la periferia de Rosario— llegaba a la última fecha del torneo con camisetas prestadas de tres colores distintos. El presidente le pidió a Ricardo Anselmi, tejedor de oficio y segunda línea del club, si podía «arreglar algo».

Anselmi tejió cuarenta camisetas en el galpón de calle Ayacucho durante seis semanas. Usó algodón peinado de 340 gramos porque era el que tenía, no porque supiera que iba a definir una marca. El club no tenía con qué pagarle. Le pagaron con asados durante dos años.

Ese molde —recto en el torso, generoso de hombro, faldón largo— es exactamente el que seguimos usando en 2026. No lo conservamos por nostalgia: lo probamos contra moldes nuevos cada tres o cuatro temporadas y todavía no encontramos uno mejor.

Retrato de Ricardo Anselmi, fundador de SCRUM

Ricardo Anselmi
Fundador · 1987

Filosofía

Usamos más algodón del que hace falta. Es la única decisión que nunca revisamos.

Peso antes que precio

Trescientos veinte gramos por metro cuadrado cuando la industria usa doscientos. Es más caro de producir, más lento de teñir y más pesado de enviar. También es la razón por la que una camiseta nuestra de hace quince años todavía se usa.

El color vira, no se despinta

Teñimos en cuba en vez de estampar. La franja de una camiseta SCRUM cambia de tono con los años: el granate vira a ladrillo, el verde se apaga. Preferimos una prenda que envejece a una que se arruina.

Nada sale del país

Tejido en Pérez, teñido en Rosario, confeccionado en Santa Fe. No es marketing: es la única forma de que el jefe de planta pueda rechazar un lote y nosotros nos enteremos el mismo día.

El oficio

Cómo fabricamos

Ocho máquinas circulares compradas usadas en 1994. Siete siguen funcionando. Producen en un día lo que una máquina moderna hace en dos horas.

Tejido de punto a rayas verde y blanco en detalle macro
Punto de algodón blanco con la trama visible
Macro de tejido de lana en tono marrón
Trama de punto gris vista de cerca

Por qué máquinas lentas

Una máquina circular moderna teje apretado y parejo. Queda perfecto y se siente acartonado. Las nuestras tejen flojo e irregular, y esa irregularidad es la que deja respirar a la fibra.

El resultado es una prenda que se ablanda con el uso en vez de endurecerse. Es la diferencia entre una camiseta que dura y una que simplemente aguanta.

Teñido en cuba

Cada lote se sumerge en cuba con tintura reactiva y se deja reposar treinta y seis horas. El color penetra la fibra en vez de quedar en la superficie.

Por eso ningún lote es exactamente igual al anterior, y por eso no aceptamos devoluciones por «diferencia de tono»: esa diferencia es el producto.

340 piezas catalogadas

El archivo

Empezó en 2003 con una camiseta de 1912 guardada en una caja de zapatos. Hoy ocupa una sala entera y es de donde sale cada reedición.

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Jugadores de rugby en pleno partido

Lo que viene

Treinta y nueve
temporadas

Once mil socios, cuatro locales propios y el mismo molde fundacional. No tenemos plan de expansión: tenemos plan de no arruinarlo.

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